Al-Ma'arij, «Las Vías de Ascensión», es la septuagésima sura — 44 versículos revelados en La Meca.1 Abre con una petición burlona: «Alguien pide que se desencadene el castigo prometido para que caiga sobre los que niegan el Mensaje. Cuando ocurra, nadie podrá impedirlo, pues procede de Dios, Señor de las vías de ascensión, por las que ascienden hacia Él los ángeles y las almas; un día que durará cincuenta mil años. Persevera con profunda paciencia, porque ellos lo ven lejano [al Día del Juicio], pero Yo sé que está cercano.»2

De qué trata

La sura describe ese Día: «El día que el cielo parezca masas de minerales fundidos y las montañas copos de lana, y nadie pregunte por sus seres amados» a pesar de reconocerlos. El culpable querrá rescatarse «ofreciendo como rescate incluso a sus propios hijos, a su esposa, a su hermano, a sus parientes en quienes se apoyaba», pero el Fuego llama a quien «acumuló bienes materiales con avaricia».3

En su centro hay un retrato de la naturaleza humana: «El ser humano fue creado impaciente: se desespera cuando sufre un mal y se torna mezquino cuando la fortuna lo favorece, salvo los orantes devotos» — «que son perseverantes en la oración» y «que de su dinero destinan un derecho establecido para el que pide ayuda y para el indigente honesto».4 La excepción continúa: quienes creen en el Día del Juicio, temen el castigo de su Señor, preservan su castidad, cumplen sus depósitos y acuerdos, son veraces en sus testimonios, y cumplen con sus oraciones — «estos serán honrados con jardines del Paraíso».

La sura termina con una advertencia a quienes se burlaron, y una imagen del Día en que «salgan de las tumbas, presurosos como si corrieran hacia una meta».5

Por qué es importante

Al-Ma'arij nombra una inquietud que todos reconocen — ansiosos en la dificultad, tacaños en la abundancia — y ofrece la oración y la generosidad como su remedio. Su descripción de la porción de los pobres como «un derecho establecido» en la riqueza del creyente expresa la visión coránica de la caridad como una obligación debida y no un favor concedido. Para leer Al-Ma'arij en árabe con traducciones y recitación, ábrela en Quran.com.