Un calendario lunar
El islam mide su año por la luna. El Corán fija el número de meses en doce y señala las fases de la luna como una forma de marcar el tiempo:
"El número de meses para Dios es doce, porque así Él lo decretó el día que creó los cielos y la Tierra."
— Quran 9:36 (Isa García)1
"Te preguntan [¡Oh, Muhámmad!] acerca de las fases de la luna. Diles: "Son una señal para que la gente pueda fijar sus fechas y para la peregrinación"."
— Quran 2:189 (Isa García)2
"Él es Quien hizo que el Sol tuviese luz propia y determinó que la Luna reflejara su luz en distintas fases para que podáis computar el número de años y los meses."
— Quran 10:5 (Isa García)3
Debido a que el año lunar es aproximadamente once días más corto que el año solar, los meses islámicos — incluyendo el Ramadán y el mes del Hajj — se desplazan gradualmente a través de las estaciones.
Contado desde la Hégira (AH)
El calendario islámico cuenta sus años desde la Hégira, la emigración del Profeta a Medina en el año 622 d.C. (véase La vida del Profeta ﷺ). Por eso las fechas se marcan AH ("después de la Hégira").567
Los dos Eids
El islam tiene dos grandes festividades, ambas establecidas por el Profeta ﷺ en lugar de celebraciones más antiguas:
"Allah has given you two days better than them: the day of breaking the fast (Eid al-Fitr) and the day of sacrifice (Eid al-Adha)."
— Sunan Abi Dawud 1134 (Sahih) (inglés)4
- El Eid al-Fitr ("fiesta de romper el ayuno") llega al final del Ramadán, celebrando la finalización del mes de ayuno.
- El Eid al-Adha ("fiesta del sacrificio") cae durante la temporada del Hajj y conmemora la disposición del Profeta Abraham a sacrificar a su hijo. Se marca con el sacrificio de un animal cuya carne se comparte con la familia y los pobres.567
Ambos días comienzan con una oración congregacional especial y son momentos de gratitud, generosidad y reunión.
En resumen
El año musulmán es un calendario lunar contado desde la Hégira (AH), y sus puntos culminantes son los dos Eids — uno coronando el ayuno del Ramadán, el otro la peregrinación del Hajj — ambos ocasiones de adoración, caridad y alegría.